jueves, 12 de abril de 2007

San Poggio
-
La Plata, Argentina, 1979
-
Profesor y Licenciado en Artes Plásticas (Universidad Nacional de La Plata).
Bachiller Especializado en Discursos Visuales (U.N.L.P.)
-
Programa de Artistas Universidad Torcuato Di Tella (análisis de obra: Jorge Macchi); con una Beca de Fundación YPF. (2011)
Taller-Clínica de Diana Aisenberg (2007)
Beca Fundacion Alberto J. Trabucco (2007)
Programa de Tutorías del Centro Cultural Rojas (2007)
Beca Nacional del Fondo Nacional de las Artes (2007)
Clínica de obra Eduardo Médici y Sergio Bazán en Casa Curuchet (2006).
Subsidio a la Creación Artística de Fundación Antorchas (2004)
Beca de la Fundación Bernardo A. Houssay (1995 a 1998).
-
Mención Especial del Jurado Premio Itaú Cultural 2009-2010
Gran Premio Gobierno de la Provincia de Buenos Aires de Dibujo en el Salón Molina Campos (2004). Mención de Honor en el IV Salón EDELAP de Artes Plásticas (2004).
Gran Premio Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en Ilustración del XIV Salón Provincial del Museo de Bellas Artes Bonaerense (2003).
3er premio en Dibujo y 1ra mención en Pintura durante el Salón Estímulo Juvenil de la Asociación de Artistas Plásticos de la Prov. de Buenos Aires (1995).
-
Muestras individuales
-
"Los primeros fríos", pinturas, Centro Cultural Recoleta (Buenos Aires, 2010)
"Madrigales, motosierras y otras cosas", pinturas, Jardin Oculto Galería (Buenos Aires, 2010)
"Recital (Nº2)", performance, con Lucia Savloff, Jardin Oculto Galería (Buenos Aires, 2009)
"Recital (Nº1)", performance, con Lucia Savloff, Museo de Bellas Artes Emilio Petorutti (La Plata, 2009)
"It's alive!", pinturas, Jardín Oculto Arte Contemporáneo (Buenos Aires, 2009)
"San Poggio", pinturas y dibujos, Residencia Corazón (La Plata, 2009)
"La nube rara", pinturas, Museo Provincial de Corrientes (Corrientes, 2008)
"Pinturas", pinturas y dibujos, Sudaca Tienda de Arte (La Plata, 2008)
"Caprichos", pinturas, Paseo de la Imagen 1 / Auditorium Centro de las Artes (Mar del Plata, 2008)
"El vergel de los niños", pinturas y objetos, Cordón Plateado Espacio de Arte, (Rosario, 2007)
“San Poggio”, pinturas y objetos, Galería Isidro Miranda (Buenos Aires, 2006).
“Obras”, pinturas y objetos, MACLA Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano (La Plata, 2006). “Noosfera”, objetos, Centro Cultural Borges (Buenos Aires, 2005).
“Noosfera”, objetos, Centro Cultural Islas Malvinas (La Plata, 2004).
“Noo”, objetos, Biblioteca Pública de la Universidad Nacional de La Plata (La Plata, 2003).
“Industria Hargentina”, pinturas y objetos, Galería Tempesta (La Plata, 2002).
"ARTeMAIL", serie de imágenes digitales enviadas periódicamente por correo electrónico entre el 2001 y 2002.
“Espejo” acción en espacio público, invitado por el Centro de Arte Moderno (Quilmes, 2002).
“Industria Hargentina”, pinturas y objetos, Centro de Arte Moderno (Quilmes, 2002).
“El Gran Asco”, pinturas y performance, Centro Cultural Islas Malvinas (La Plata, 2000).
“Pinturas”, Biblioteca Euforión (La Plata, 1996).


Algunas muestras colectivas y selección en salones
-0
2011: "Museo performático", Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo. - "Arte, amor y otros recuerdos del futuro", Museo Municipal de Arte de Puerto Madryn. - "Divergencias y convergencias en el paisaje contemporáneo", Museo de Bellas Artes Emilio Pettorutti.

2010: "Ahora es cuando", Fondo Nacional de las Artes. - "Outsider BA Festival", La Elettrica. - "Tigre", Centro Cultural Coreano. - "Jardin Oculto en Ivan Rosado", Ivan Rosado (Rosario). - "Cromática contemporánea (colección de dibujos y grabados del MAG)", Museo Social Argentino. - "Mapa para perderse", UVA Mystic Point.

2009: "Bienvenido a la luna", performance, Centro Cultural Parque España (Rosario). - "Proyecto circular", objetos, Palais de Glace (Bs. As.)

2008: "Interfaces 9", Fondo Nacional de las Artes. - "Personajes de autor", Centro Cultural Recoleta. - "Reporte del Tiempo", Centro Cultural Recoleta.

2007: “Todo lo que no es casa es intemperie”, Fondo Nacional de las Artes. - “Cartas y valijas”, Centro Cultural Pasaje D. Rocha. - “Muestra homenaje 25° aniversario de Malvinas”, Centro Cultural Malvinas. - Salón Nacional de Nuevos Soportes e Instalaciones, Palais de Glace - Salón Nacional de Dibujo, Palais de Glace.

2006: “SobreTextos”, Galeria Isidro Miranda. - “Poggio-Cédola-Rubín”, Museo Municipal de Arte de Junín y Museo de Lujan. - “Bicicletas”, Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha. - Premio Argentino de Artes Visuales Fundación Osde. - Premio Platt.

2005: “Borges/Contemporáneo en Periférica, 1ra Feria y Encuentro Internacional de espacios de arte, editoriales y sellos independientes”, Centro Cultural Borges. - “11° Encuentro de Ilustradores”, Museo Municipal de Arte de La Plata. - “Hipotético Animalario”, objetos y dibujos, Centro de Arte Moderno (Madrid). - “Proyecto Librería”, libros de artista, curador Juan Carlos Romero, Caja de Arte. - “100 Paraguas 100 Artistas”, paraguas intervenidos, Pasaje Dardo Rocha de La Plata y otras ciudades. - “De Capital a Capital”, Paseo de la Recova, ciclo Gallery Nights. - “Salón Nacional de Nuevos Soportes e Instalaciones”, Palais de Glace. - “2do Concurso Edelap de Fotografía Artística”, Centro Cultural Islas Malvinas. - ”XIX Salón de Artes Plásticas de La Plata” sección Dibujo. - “Salón Nacional de Dibujo”, Palais de Glace. - “V Bienal de Pintura Paloma Alonso”, MACLA, Palais de Glace, Museo de Lujan. - “Concurso Nacional de Pintura Centenario de la U.N.L.P.”- “Premio Argentino de Artes Visuales Osde, preselección región bonaerense”, MACLA.

2004: “7mo Encuentro Internacional de Poesía Visual, Sonora y Experimental”, Centro Cultural Recoleta. - “Lado B”, instalación, Centro Cultural Islas Malvinas. - “Lado B”, Museo Municipal de Arte. - 1er Salón Emilio Pettoruti. - 5to Salón Nacional de Artes Multiespacio Pabellón IV (apadrinado por Clorindo Testa).

2003: “Argentina después de Argentina”, instalación, Centro de Arte Moderno. - Bienal de Arte Joven.

2002: Serie de afiches, La Fabriquera. “Juegos de Artista”, objetos, Centro de Arte Moderno. -“Proyecto Exploratorio”, objetos, Palacio Campodónico. - Salón de Arte Pugliese. - “Salón de Arte Joven: Experiencias Espaciales”, Museo de Bellas Artes Bonaerense. - “6ta Edición de los Premios Octubre en Pintura”.

2001: “Postales de artista” del Centro de Arte Moderno. - Pinturas en La Boutique. - Proyecto emigrantes”, objetos, Centro de Arte Moderno. - Instalación en La Boutique. - “Salón de Arte Joven de Dibujo”, Museo Provincial de Bellas Artes.

2000: Instalación y dibujos durante la “Muestra 2” en La Boutique. - “Pintores Platenses”, Banco de la Provincia de Buenos Aires. - “Arte Digital”, Centro Cultural Islas Malvinas. - “Congratulaciones”, acciones en la vía pública, centro de La Plata. - “Proyecto Pasaje Rodrigo”. - “Congratulaciones II”. - “Salón de Arte Joven”, Museo de Bellas Artes Bonaerense. - “Salón Estímulo de Asociación de Artistas Plásticos de Bs. As.”
-
Ferias
-
ArteBa '11, Oscar Cruz Galería (Sao Paulo) / Jardin Oculto Galeria (Bs. As.)
ArteBa '10, Oscar Cruz Galería (Sao Paulo) / Jardin Oculto Galeria (Bs. As.)
2da Feria de Arte Contemporáneo en Patagonia 2009
ArteBa '09, Jardin Oculto Arte Galería (Bs. As.)
ArteBa '08, Jardin Oculto Arte Galería (Bs. As.) / Cordón Plateado Espacio de Arte (Rosario)
-
Vive y trabaja en La Plata, donde ejerce la docencia en la Facultad de Bellas Artes de la U.N.L.P. -
Scanner Mundi
Sobre Madrigales, motosierras y otras cosas de San Poggio
.
Por Rafael Cippolini
.
Interminable, sí. Los límites (temporales, espaciales) parecen seguir en default. Como en Sinécdoque Nueva York, de Charlie Kaufman; el espectáculo sólo se reconoce en el puro continuum. Entenderlo es fácil, pero insoportable. ¿Acaso el público –atosigado y tan igual a sí mismo- no es también nuestro espectáculo como espectadores?
No estamos por fuera, es decir, no estamos a salvo. Tampoco sabemos a cuál de las tribus pintadas pertenecemos.
Las enumeramos, es uno de los juegos. Llevan máscaras, o son arcaizantes, o tratan de parecer vulgares, usan pulóveres, gustan de los papeles o los libros, y seguimos buscando, indagando. Nos gusta descubrir que hay algunos que se besan.
Ahora bien ¿qué es exactamente este espectáculo? Quiero decir ¿tiene un tema que se imponga a todo cuanto sucede? Deberíamos poder deducirlo de los elementos propuestos (enumeremos motosierras, esa vegetación que se muestra cercada o rodeada o apuntalada, los tubos que transportan agua, y tantos etcs-) o bien de las acciones (el canibalismo, también el nudismo, cierta abulia, ese infatigable colocar ¿o descolocar? baldosas, subir escaleras, fotografiar, cargar piedras, estar sangrando o ser interceptado por los insistentes micrófonos). Mi favorito es único, al menos por ahora (es algo que me gusta creer). Está sentado, sin embargo los recortes de las paredes, pegados y despegados, ausentes, delatan sus movimientos.
No me permito caer en ningún tipo de cercanía alegorizante. Ni siquiera simbólica ¿acaso no es demasiado simple descubrir en esos sísifos sangrantes a una casta delatada por sus ritos y míticos loops?
Sin embargo, admito el par perfecto: un infinito inaprensible para una retina cada vez más finita. Deliciosamente finita. Claro, también están los biombos. ¿Son ellos el límite?
¿Las nubes y las montañas intimidan o seducen?
Nada mejor que acrecentar el oxímoron: porque no reconocemos más que límites, pero ellos no parecen terminar nunca.
¿Qué esperábamos en la época de las fantasías de El Bosco escaneadas por Google Earth?
¿Escanear el mundo finalmente no se parece cada vez más a escanear el infinito?
Detrás de cada límite, otro límite y otro y otro y otro.
No obstante, la expectación persiste en cada uno de ellos.
Y está buenísimo que eso pase.
Continuará
(¿por siempre?)

En ocasión de la muestra "Madrigales, motosierras y otras cosas", marzo de 2010.
o
o
.+
-
-
A propósito de las obras de San Poggio
-
Por Max Cachimba
-
Una posible definición del ser humano, sugerida por filósofos de la antigua Grecia, podría ser la de “un bípedo implume que sólo sabe que no sabe nada”. Aún en esta desfavorable situación, en cualquier época y lugar, luego de satisfacer necesidades comunes a cualquier otro animal, corporales, afectivas y de supervivencia, el ser humano inventa a cada minuto caprichosas maneras de entretenerse durante el paso por este mundo. Algunos se convierten al evangelismo, otros bailan cha cha chá; se puede ir a bares o a la peluquería; se han hervido las langostas, se han inventado las palabras, las mesas y las trompetas, la novela y el cuento, los trabalenguas, el juego de Ping Pong y tantas cosas más; tan innecesarias o arbitrarias como felices.El caso que ahora nos ocupa es el de alguien que manufactura día a día un curioso universo, poético o de inefable encanto; representando las cosas o sus significados en amables órdenes y desórdenes de colores, formas, palabras y etcéteras para confusión y maravilla de los demás seres humanos... Todos contentos entonces!!
-
En ocasión de la muestra "Caprichos", febrero 2008
-
-
-
.
.
Caprichos
-
Por Jimena Ferreiro Pella
-
Hablan entre ellas, con lenguaje de máquinas,
pero también son capaces de hacerlo empleando vocablos humanos;
(…) En general las potencia el desorden,
la falta de limpieza, la dejadez y el olvido.
En un estado avanzado ya son capaces de reproducirse por sí mismas,
sin el auxilio de la Máquina Maestra, y forman verdaderas
poblaciones, auténticos ejércitos atacantes”.
.
Alberto Laiseca, El jardín de las máquinas parlantes

.
.
Esta exposición se llama Caprichos porque el artista lo decidió así. Haciendo uso de esta licencia caprichosa y por esa misma razón se me ocurre re-titularla como “El jardín de las máquinas parlantes” o “El almuerzo desnudo”, o “El jardín de las delicias” o “Bestiario” o el nombre que a usted y a mi se nos antoje.
Como podrán apreciar, la asociación de la que parto no es tan libre como se supone. Estos títulos recorren rápidamente y de manera desprejuiciada la “historia de la cultura” que va del Bosco (previa parada por el género “bestiario”) a Goya (recordemos su serie “Caprichos”) a William Burroughs y su alter ego cinematográfico David Cronenberg hasta Alberto Laiseca. Esta genealogía disparatada que acusa un sistema de influencias nada ortodoxo, comparte una enumeración de objetos afines: máquinas, monstruosidades, “rarezas” de difícil clasificación (aunque todo puede ser taxonomizado), humanoides, entre tantas cosas más.
-
Caprichos también es una manera de enlazar una serie de relaciones iconográficas antojadizas y no tanto. Las historias que puedan desprenderse de estas familias de aparatos-electrodomésticos-bichos-cosas-extraterrestres-etc potencian el efecto narrativo de estas pinturas que no reniegan de ello. A Poggio no le interesa definir a priori un programa conceptual que oriente su búsqueda ni mucho menos la pintura que se refiere así misma de manera obstinada. Le gusta la pintura cuando le da gusto hacerla, cuando se pinta porque sí algo lindo.
-
Su pintura, como dice Florencia Suárez Guerrini, “se compone así como una gran enciclopedia, una torre de Babel donde los discursos de la cultura se cruzan y se reformulan en una biblioteca personal"
.En sus obras –aquellas que pronostican un destino apocalíptico- conviven varios registros: desde la impronta arcaica de cualquier bestiario (esta que mencionábamos, la del catálogo de cosas raras) hasta la mirada tardo futurista (casi vintage, a esta altura) de las fantasías tecno de la ciudad del futuro, una ilusión del pasado que nos devuelve una apariencia de ciudades de cartón.
-
Caprichos está poblada de máquinas parlantes, máquinas que mutaron adoptando nuevos ensambles más monstruosos, máquinas fuera de escala que crecieron desmedidamente, máquinas devoradoras, máquinas que se convirtieron en una “amenaza para la humanidad”, máquinas que dejaron de ser “domésticas” y amigables. Sin embargo, hay en Poggio un modo plácido y humorístico que facilita una experiencia menos traumática. La activación del uso paródico, como reverso de lo trágico, convierte a esta saga en una gran “máquina” de copias piratas. Caprichos es un pastiche que mezcla, como todo pastiche, discursos fragmentarios de la tradición erudita y popular. Caprichos ficcionaliza las ficciones apocalípticas de un mundo obstinado en pronosticar el fin.
-
En ocasión de la muestra "Caprichos", febrero 2008
.
.
.
.
.
San Poggio, Santo Patrono del Sci Fi Art
-
por Julio Sánchez
-
La publicidad de no sé que cosa mostraba un bebé sonriente con un manual de instrucciones colgado de su muñeca. ¡Qué bueno –pensé-, traer un niño al mundo y saber qué hacer con él! ¿Quién no se ha sentido alguna vez “arrojado al ser” (como decía Martin Heidegger) sin saber muy bien adonde ir ni qué hacer con la vida? No tenemos ni Ars Viviendi ni Ars Moriendi (Arte de Vivir y Arte de morir) como en la Edad Media, nos faltan guías, instructivos, ¿hay que conformarse con los consejos de la revista Cosmopolitan y los libros de autoayuda?


Pero la duda asalta: ¿servirá?, ¿será verdad? Es esta incertidumbre sobre el conocimiento es la que recorre gran parte de las obras de San Poggio. Hay docenas de “seudo libros”, y otros tantos ejemplos de “video hogar”, amén de pinturas sobre soportes varios. San Poggio no se encandila con los fulgores de la nueva tecnología, por el contrario, parece añorar un tiempo que no vivió, aquel cuando se leían revistas como Mecánica Popular –para los más habilidosos- o Selecciones del Reader´s Digest –para los más pretensiosos-. Revistas para los que no llegaban a leer un libro. Algo así son los seudo-libros de San Poggio: hay tapa, pero no hay hojas. En las tapas pueden leerse títulos como este: “Vases para un gobierno mundial” (no existe el error de ortografía pues la figura de una florero, vase, en inglés, acompaña el título). También hay un Manual del Buen Androide, algo así como un ejemplo de proto-autoayuda para seres del futuro. Hay más recetas: Cómo extraerse el esplín (sic); o Cómo preparar un hermoso niño al limón. En verdad las recetas no son más que la amplificación de una conducta generalizada: dar consejos ¿quién no ha recibido recomendaciones de los amigos diciéndonos como resolver tal o cuál situación?

En las pinturas se hace explícito el gusto por la ciencia ficción; no la que se nutre de las últimas investigaciones de la física cuántica, sino de las películas clase B, las de los sábados por la tarde. De alguna forma estas películas son como las tapas de los seudo libros, prometen desde la tapa lo que está por venir; pero nunca llega. La iconografía de los robots humanoides y electrodomésticos evidencia la admiración que San Poggio siente por los trabajos de Paul R. Frank (1884- 1963), aquel ilustrador de las tapas de Amazing Stories, Science Wonder, Air Wonder Stories, y otras revistas publicadas en la década del veinte y del treinta. Las películas de ciencia ficción son en cierto modo, guías para el futuro. Nuevamente surge la literatura de los manuales de instrucción.

San Poggio planea como un Santo Patrono sobre el mundo antiguo de la ciencia ficción pasada de moda. También revuelve una literatura poco explorada: los manuales de instrucciones. Se divierte, juega, y también nos hace dudar sobre el conocimiento incierto que ahoga al hombre de hoy: ¿habrá fórmulas mágicas, encantos y hechizos científicos?

Arte al Día Internacional, diciembre 2006.
-
-
-

San Poggio
-
por Florencia Suárez Guerrini
-
Quien se enfrenta con la obra de San Poggio comienza a interrogarse, indefectiblemente, acerca de sus conocimientos personales sobre la cultura en general: desde la literatura al cine, desde la filosofía a la televisión, desde la educación cívica a la historia del arte. Porque, primordialmente, hay un rasgo que la define: una obra culta, y esta afirmación está libre de cualquier juicio de valor. Es culta porque se presenta como un cúmulo de conocimientos sobre distintos campos, que comprende medios, soportes, géneros, mitos y representaciones, que
transitan por los dominios de la alta y la baja cultura. Y también es una obra plenamente discursiva, puesto que, construida sobre la base de múltiples referencias intertextuales y en constante alusión a tipos de discurso donde se emplazan la filosofía, la literatura, la divulgación científica, la moral, la religión, la educación y el arte, los mundos a los que remite no tienen una existencia concreta más allá de ella misma.


Temas, motivos y lenguajes de los más diversos orígenes son convocados, combinados y yuxtapuestos en estos trabajos. Títulos y autores notables como la Poética de Aristóteles y El Hacedor de Borges; nociones filosóficas como el .superhombre. de Nietzsche y el "asco" sartreano y las reconocidas sentencias del mundo intelectual, hoy popularizadas, y aquí alteradas como: "El medio es el chantaje" o "La moral es la debilidad del cerebro", son despojados de su gravedad, a través de diferentes operaciones que producen un desdoblamiento del sentido. En ciertos casos, es la disyunción entre el texto y la imagen lo que dispara significados diversos. Puede ocurrir también que sean los juegos del lenguaje los que tomen la palabra. Otras veces, el sentido surgirá de la conjunción de planos de lectura distintos, como sucede cuando San Poggio retoma las dos interpretaciones del esplín conjugadas en una misma imagen, y la metáfora baudeleriana de la melancolía como estado del espíritu, se une con aquella versión, más antigua, en la que el motivo aparece como dolencia física que debe extirparse. Con ácida sutileza, consigue que el mito figure, al mismo tiempo, malestar moral y físico; poética y ciencia, metáfora y literalidad.


La parodia, el guiño cómplice dirigido al lector y la mirada oblicua sobre ciertos ámbitos serios de la cultura se reiteran también en otros registros, asociados a la tradición y a un discurso de tipo normativo. Estos pueden reconocerse en el conjunto de libros que aluden a los manuales de buenas costumbres y a los de higiene, a los textos escolares y a todos aquellos órganos destinados a normalizar los hábitos y comportamientos sociales. Los textos instructivos surgieron como formas de autocontrol que los mismos ciudadanos se imponían a sí mismos, en
momentos de la historia en los que, se suponía, cierto caos reinante que atentaba contra la pax social. Por estas tierras,los tratados del protocolo tuvieron amplia difusión desde fines del siglo XIX y su aplicación estuvo vinculada a los procesos de emancipación y modernización de las naciones americanas. Invirtiendo el objetivo que dio origen a estos discursos normativos, pero apropiándose con humor -o con ironía- de toda su artillería retórica, como se desprende, por ejemplo, de su Libro de lectura para hablar y razonar bien, San Poggio evidencia algunos de los motivos (la República, las enfermedades, el sexo) y de los mecanismos de control comunes a esas sociedades pacatas (la higiene corporal, la instrucción, las buenas maneras).


Las remisiones a los diferentes dominios culturales, aparecen reunidas en unos dispositivos que funcionan mucho más que como meros soportes. El estatuto inestable que detentan las series de los seudo-libros y las seudo-revistas, y la más reciente de los seudo-videos, remarcan su falta, su identidad falsa. Las ediciones no tienen ni autor ni editorial empíricos, no obstante, conservan todos los signos paratextuales que hacen que ese texto se transforme en libro, en revista o en video. Y sin embargo, detentan autor y editorial que, aunque ficticias, funcionan como entidades reales.

Esa tensión entre lo real y lo verosímil, se traduce también en otro conjunto de obras donde relatos de ciencia ficción ganan la escena. El planeta de los simios, Blade Runner; 1984, Mad Max y Terminator se condensan en los cinco retratos de los protagonistas de estas historias. Podría decirse que todas ellas son leyendas con mensaje, implican un conflicto de tipo moral y contienen una visión posible sobre el destino del mundo, que advierte sobre los peligros del desarrollo científico y del progreso tecnológico y anticipa sus efectos posibles sobre la especie humana. Temas que, de alguna manera, aparecen también en las series de pinturas donde edificios deshumanizados y electrodomésticos inventados -¿domésticos?- de función difusa cuentan un mundo todavía irracional, pero tal vez, factible.

La exposición de San Poggio se compone así como una gran enciclopedia, una torre de Babel donde los discursos de la cultura se cruzan y se reformulan en una biblioteca personal. Algunas rendijas deja entreabiertas para que echemos mano de los anaqueles. Todo lo demás, quedará por cuenta del lector.
-

En ocasión de la muestra en el MACLA, Marzo de 2006
-
-
-
-

Las imágenes del humor trágico
-
Por Ricardo Alvarez Martín
-
En los últimos años, la idea de un arte en el que se manifiesten simultáneamente la observación aguda y el humor como resultante obvia de esa observación, ha ganado cada vez más adeptos antre artistas de diferentes disciplinas.


Seguidores en parte de la estética de artistas como Edgardo Antonio Vigo, recrean esa intención desacralizante de la obra de arte tanto como la actitud manifiestamente denunciante de problemas sociales de fondo de la sociedad en general.


Este es el caso de San Poggio, artista que tras una aparente inocencia humorística, descubre lo más "escabroso" de la realidad de nuestro país.

Subido a esta modalidad desde hace años, su obra muestra los íconos y las situaciones que se generan en torno a ellos de una manera que llama la atención por su simpleza. Tal vez, una de las grandes cualidades de losbuenos artistas sea la de explicar resuelta y sucintamente lo que a los demás se nos hace engorrosísimo definir. San Poggio es de aquellos que ha encontrado la eficiencia de la síntesis discursiva, logrando un pensamiento que desmenuza la realidad y la transforma en dos o tres elementos fundamentales, que son los que componen la idea. Ese es su tema de trabajo.

Estos elementos aparecen como entes aislados, como si se tratara de imágenes medievales, aquellas de los fondos de oro de Cimabue o Duccio. En aquellos, las imágenes aparecían como flotando en la irrealidad propuesta por el dorado. En San Poggio, el color de fondo de la madera sin tratar aparece casi de la misma manera, como si representara sólo un pensamiento reducido a aquello que lo hace perdurable, sin la necesidad de ese entorno argumental, ni ninguna cosa más allá de lo estrictamente significativo de la imagen.

La utilización de diferentes recursos técnicos dentro de la misma obra. le otorga a sus obras una expresividad mayor. Algo más allá de reafirmar en cierta manera un apego a determinada y evidente estética neodadá, el collage, la escritura, la pintura con materiales no convencionales completan no sólo una imagen muy fuerte por sus argumentos discursivos, sino que se antepone auna obra rica en cuanto a los elementos compositivos que se manejan.

En sus pinturas, la presencia de aquello que se ha vuelto emblemático dentro de la sociedad argentina constituye su fundamento compositivo más notable. Las instituciones públicas o privadas, los objetos que el consumo ha convertido casi en íconos reverenciables son una vital de sus imágenes.
El discurso se torna universal y se "sacraliza" desde lo humorístico, se lo antepone como una efigie o como un lema irrefutable, que causa gracia. Pero si se es un poco atento, lo gracioso deja paso rápidamente a una realidad que dista años luz de ser tan sólo "normal".


La Argentina se ha convertido en usa especie de concepto dadaísta en que las cosas tienen un grado de trastocamiento tal, que hace difícil muchas veces, situarse a una distancia suficiente, como para detenerse y reflexionar.

"Si se piensa como la mayoría, muchas veces sería bueno hacerse a un lado y meditar", puede que este sea uno de los fundamentos de su obra, una de las más maduras, agudas y creativas de las muchas que hay en el arte de la ciudad.
-
Revista Franceville
Mayo 2006

-
-


<< Menu